5 de febrero

Nos despertamos y volvimos a dormir como 4 veces pasando la alarma. La culpable? La puta lluvia y sus amigas las nubes. Sin rumbo decidido pero con Manta como destino de Couch, elegimos (bah, eligió Caro y me llevó) ir a Mompiche. Muchos dicen que acá es donde empieza la “Ruta del Sol”, y, por como se dieron las cosas, parece que tenían razón. 

Nos despedimos de Narcisa y nos fuimos a tomar un bus que nos dejaba en la entrada del pueblo. Desde allí, una camioneta comunitaria por un dolar por persona nos llevaba hasta el mar. Cuando llegamos no podíamos creerlo, había sol!!!!! Al rato nos cruzamos con un rosarino, que, por 6 dólares entre los dos, nos dejaba quedarnos en su casa…

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