El dia uno, recién llegados a Nueva Zelanda, nuestra idea de viaje ideal era que sea en un auto, en preferencia van, y dormir en él. Lo pudimos hacer por bastante tiempo. Después lo dejamos y lo extrañamos. Lo volvimos a tener pero pese a que seguía esa magia, ya no nos sentíamos tan cómodos.

Hoy, 6 meses después y gracias a la nueva jefa de Carola, estamos durmiendo en una casa rodante, o caravan, con: cama, cocina, living, sillones, heladera, canilla y hasta placards.
Con dos trabajos que nos gustan (o que no nos disgustan) y con miles de proyectos. Algunos que pueden concretarse en poco tiempo.

Así que así estamos…soñando despiertos…

 

 

 

 

Viviendo en la caravan

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