Cheryl (para quien estamos haciendo wwoofing), nos llevó a visitar a un amigo suyo maorí (su nombre es Awhie) a un marae (lugar de reunión maorí tipo templo que explicaremos mas adelante) para que podamos conocer más de su cultura.

Hasta el momento, nos cruzamos a varios pero nunca hablamos ni nos metimos mucho en tema aunque sí charlamos entre nosotros al respecto y debatíamos algunas dudas que teníamos.

Al llegar el señor, enorme por cierto como la gran mayoría, nos estrechó la mano y nos enseñó a saludarnos nariz con nariz, tipo esquimal pero en vez de hacerlo de lado a lado, con dos golpecitos (ese saludo entre maoríes significaba que daban el alma por el otro). Este saludo se llama HONGI y es una muestra de confianza con el otro.

El Marae al que fuimos se encuentra a orillas del mar. Su ubicación no es casual ya que en una colina cercana se libró una de las batallas más duras entre los colonizadores y los maoríes. Tan así que, hasta el día de hoy, se pueden seguir encontrando huesos de antiguos guerreros. Awhie nos contaba que los restos encontrados son enterrados nuevamente por respeto.

Dentro del Wharenui (lugar donde se realiza la ceremonia) se pueden observar fotografías de las personas que fallecieron. Esta ceremonia que se realiza cada vez que muere alguien se llama Tangi.

En las ceremonias, se les está prohibido hablar a las mujeres. Awhie nos explicaba que era una cuestión de protección hacia ellas debido a que podían quedar en ridículo al hablar. Esto nos sorprendió ya que él decía que era por protegerlas pero, por qué ellas se iban a dejar en ridículo y no los hombres?? En fin, la charla siguió mostrando cuadros de antepasados – algunos de él – en silencio, respetando la tradición del lugar.

 

HISTORIA

– El pueblo Maori tiene una gran diferencia de otros pueblos colonizados en el pasado que fueron masacrados y obligados a seguir la seguir las reglas del colonizador. Los maoríes respondían a cualquier invasor con mucha resistencia y sangrientas batallas, que muchas veces llevaron el enemigo a huir, o negociar. Por eso no hubo colonización, pero sí un acuerdo a través del Tratado de Waitangi, en lo cual ambos tuvieron ventajas, tanto el colonizador como el colonizado.

 

¿De qué va este Tratado?

El Tratado de Waitangi fue celebrado el 6 de Febrero de 1840. En él, de entre los principales términos del acuerdo, figuraban los siguientes:

1) Los Maoríes irían a continuar como dueños de las tierras y pesqueros.

 2) Los Maoríes aceptarían el nuevo gobierno colonial, incluyendo el derecho de comprar tierras Maoríes. Todas las transacciones de tierras Maori o no, serían efectuadas a través del gobierno. 

3) Reconocimiento por los Maoríes de la soberanía de la Reina de Inglaterra. 

4) Los Maoríes tendrían los mismos derechos y privilegios que los colonizadores. 

5) Todas las tierras que fueron apoderadas o irregularmente compradas antes del tratado, retornarían a los Maoríes.

El tratado engloba mucho más que eso, pero los puntos más importantes eran las tierras, en lo cual los Ingleses tendrían que comprarla, en vez de simplemente apoderarse de ellas. Mientras tanto, los jefes tribales continuarían con el manejo de sus tribus y tradiciones, pero obedeciendo a un gobernador general y a las nuevas leyes impuestas. El Tratado de Waitangi continúa en vigor hasta el día de hoy.

Obviamente hay excepciones pero, en general, la cultura maorí y la inglesa conviven lo más bien y en muchísimos lugares los carteles tienen indicaciones en ambos idiomas. Incluso, algo que nos sorprendió desde el primer día fue la mezcla de lenguajes en las calles, te encontrás con un “Queen Street” y un “Papamoa” indistintamente.


 

Algunos datos que nos parecieron interesantes para compartir: 

– Alrededor del 23 por ciento de los neozelandeses habla maorí

– El idioma está pasando por un resurgimiento, con iniciativas como la Semana del idioma Māori, escuelas de idioma maorí (desde preescolar hasta la secundaria) y un canal de televisión en idioma maorí

– El famoso Haka que usan los All Blacks antes de cada partido de rugby es un mantra de Guerra. Una danza ensayada para ahuyentar el enemigo, o al menos demonstrar que no se le tiene miedo. La Haka puede ser interpretada más o menos así: “Ven a mí, mira en mis ojos, estoy esperándote, no tengo miedo de ti”. Expresiones faciales, muecas y movimientos con los brazos, culminan con un paso al frente, con la postura de quien está presto a arremeter con una lanza y se extiende la lengua completamente para fuera de forma amenazadora. Unos dicen que el significado de la lengua para fuera es sólo para asustar, otros dicen que era una invitación para la cena, en lo cual el enemigo sería el plato principal. Suena mejor, ¿no?

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