Fue raro bajarse del micro y no escuchar Vilma Palma a todo volumen , ver gente de acá para allá con escabio en la mano o la plaza colapsada de fiesta. Sin dudas, qué linda es la temporada baja y qué linda se ve Tilcara después de varios años.

Llegamos en busca de un hostel y los precios no cerraban por ningún lado. Evidentemente seguimos sin poder acostumbrarnos a la economía local. Después de un rato de vueltas caímos en Mística Hostel (recomendado!), tenía onda, wifi para poder ponernos al día con el blog y las fotos y un desayuno abundante incluído. De todos modos, había dos importantes objetivos en esta ciudad: hacer una nota periodística y comer un asado.

La primera noche nos fuimos a dormir un poco frustrados. El único lugar donde podíamos comer parrillada estaba cerrado así que para no estar tan tristes (???) nos clavamos una mila a la napolitana con ensalada y papas. Ñam.

Al otro día amanecimos y recibimos un mensaje de Ivan que finalmente se había ido para Buenos Aires y allí nos reencontraríamos. Luego, encaramos a hacer la nota. El tema en cuestión era la supuesta promesa que la Selección del 86 le hizo a la Virgen de Copacabana del Santo Corral. Al margen de la campaña que se está haciendo para que los jugadores vuelvan a Tilcara a cumplir su promesa, justo Bilardo salió a desmentir el hecho hace unas semanas. Nosotros necesitábamos saber qué se hablaba en el lugar, quién nos podía aportar más data que la conocida y hacia allá fuimos.

Tuvimos la suerte de contactar a David Gordillo, quien sirvió como sparring cuando la selección entrenaba acá. El lugar había sido elegido por el Narigón ya que la altura era similar a la que jugarían en México y creía que sería una buena manera de adaptación. “El Bicho” actualmente tiene un hostel a una cuadra de la plaza principal y allí nos recibió. Al principio se mostró tímido pero bastó un ratito de charla bostera para distender por completo la conversación y que nos cuente grandes historias, de lo que veníamos a buscar y más también.

De allí nos fuimos al Museo Arqueológico donde conocimos a “Martinez”, dueño de la canchita donde practicaba la selección y quien también nos sumó un interesante testimonio. No adelanto más porque para eso estará la nota pronto =)

Conformes y felices con la producción periodística del día, a la noche salimos nuevamente en busca de la parrillada que nos debíamos. Esta vez la conseguimos. Pasamos tarjeta y comimos al fin un asado con achuras, para superar todo nivel de gula nos gustó tanto el pancito que nos llevamos algunos envueltos en servilletas y cerramos la noche con un cuarto de helado. Siempre hay algún motivo para festejar.

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