Después de la noche bichera fuimos a desayunar a afuera en busca de wifi para ver si alguien de Couchsurfing nos hospedaba. Caímos en un lugar argento/yorugua con las paredes pintadas con frases de Cortázar, historietas de Liniers, y hasta había un dibujito con marcador del Partido Justicialista, de fondo se escuchaba a Victor Hugo. Con la excusa del desayuno nos clavamos una porción de torta de chocolate con dulce de leche y maní y un café, y ahí vimos que nos habían contestado en Couch: una tal Karina de Manta. El día feo y la desconfianza nos decidió a despedirnos de Mompiche. 

Mochilas en la espalda y al frente fuimos en busca de un auto que nos llevara hasta la ruta gratis. El calor y los jejenes me empujaron a caminar en busca de una camioneta paga (por un dolar por persona te llevaban afuera del pueblo) mientras Caro cuidaba las cosas y rogaba que volviese rápido. Encontré a un hombre y lo convencí de llevarnos a los dos por un mango. Se tomó su tiempo pero nos buscó y en el camino nos contó que vendía camarones por toda la costa, nos aconsejó cómo llegar a Manta y nos charló sobre las próximas elecciones para elegir Alcalde y concejales. El tipo vestía de roja debido al color del partido político al que apoya y no se tenía tanta fé, por eso repetía: “Va a estar peleado”. Al llegar a destino, no aceptó mi dólar: Primer autostop (viaje a dedo) "sin querer queriendo". Al toque apareció el bus que precisábamos, lo que no sabíamos era lo que nos esperaba…

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