Algo que me tenía inquieta era el tema de mi cumpleaños. Soy una muchachita a la que le gusta estar rodeada de su gente y la verdad es que nunca pasé un cumpleaños lejos de mis amigos, de mi familia y afectos. Así que se venía la prueba.

Una semana antes me brotó la ansiedad y dejó de importarme cuántos seríamos acá en la casa, tenía a Agus conmigo y noté que algo empezaba a tramar. No quise indagar demasiado, amo las sorpresas.

El sábado Cheryl me secuestró por varias horas en las que nos fuimos al centro de Whakatane, repartimos unos pedidos de Avon que ella vende, comimos sushi, tomamos café, tomamos helado y compramos mi regalo de cumpleaños. Todo esto para darle un poco de espacio sin mi (!) a Agus. Esa misma noche pasamos por lo de nuestros amigos Nico y Flor que me tiraban la noticia de que no iban a poder venir al día siguiente, que tenían que laburar. Me bajoneó un poco porque la verdad es que los quiero y al menos pretendía unas cervecitas con ellos en el jardín pero buen, me relajé.

El domingo amanecí con la casa decorada, una búsqueda del tesoro, regalitos de acá y otros traídos de la otra punta del mundo, un desayuno genial y muchos mimos de Agus y Cheryl. Pese a que el día estaba medio inestable, quisimos preparar unas cosas a la parrilla para nosotros y ante la cantidad de comida que preparaban yo les repetía que era demasiado para nosotros tres. Ella insistía en que quería dejar comida hecha para cuando nos vayamos al sur (?). Lo peor es que le creí.

Al cabo de un rato Agus conectó la pc a la tele y ahí se vino el tsunami de llanto. Los amigos de siempre, familia, amigos que no veía hace mucho, amigos que conocí viajando por el mundo me mandaban todo su amor y su buena energía a través de una pantalla y yo llorando a mares desde el minuto cero. No hizo falta decir mucho más, terminó el video y lo abracé tan fuerte que suplanta a una tonelada de gracias. Sin duda el mejor regalo que pude haber recibido.

Con mi rimel desparramado por la cara comencé a saludar. Vinieron vecinos amigos, el hermano de Cheryl con su mujer y nuestros amigos. Todos habían sido parte del plan macabro (?) organizado por Agus y Cheryl.

Pasamos un día genial y cuando acá el día terminó mi cumple siguió en Argentina. Así fue que seguí recibiendo todo los saludos de toda esa gente que tanto extraño y mi sonrisa todavía no se puede borrar de la cara.

No sé como viajan estas cosas a la distancia, pero toda esa alegría, ese cariño, y esa buena vibra llegaron a Whakatane para inundarme de felicidad y hacerme empezar está nueva vuelta alrededor del sol plena! Gracias. Principalmente a vos, que todos los días superas lo que creo que puedo llegar a amarte =)

 

El video:

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