Aeropuerto de Auckland, 22:30 del 8/11/2016. Dejando un sueño pero arrancando una nueva aventura con Agus y dos grandes amigos que nos dio Nueva Zelanda: Mati y Jenni. Estoy feliz. Bali, ¡Allá vamos!

La espera en Auckland…

Aeropuerto de Sydney, 10:00 AM del 9/11/2016. Nos espera una larga jornada dentro del aeropuerto. Un poco por ingenuos, otro poco por la rigurosidad de los australianos, tuvimos que sacar una visa de tránsito ya que no se puede estar con una escala de más de 8 horas sin ella. Un vuelo que era barato, nos terminó saliendo más caro.  Un poco fastidiosos pero con ganas de aprovechar el tiempo muerto, nos propusimos a salir para conocer el famoso Opera House y el puente pero al ver los costos del transporte empezamos a desistir ya que el tren es lo más rápido y directo porque sale desde el aeropuerto pero al estar en manos de una empresa privada el costo es demasiado, al menos para nuestro presupuesto backpacker (18 dólares australianos solo la ida).

En búsqueda de un último intento, Agus se fue a buscar más información y, de golpe, apareció con una señora canosa que, en un perfecto español nos decía: “Buen día chicos”. Era Yolanda, una uruguaya que hacía más de 45 años que vivía en Australia. Con una dulzura de abuela, mezcla ayuda con regaño para que prestemos muchisisisima atención, nos contaba de una manera mucho más económica para ir y volver al puerto de Sydney (Para aquellos interesados: el bus 400 sale desde el aeropuerto y va hasta la estación de tren “Rockdale”. De allí tomar el tren “azul” hacia “Bondi Juntion” y bajarse en la estación “Martin Place” la cual está a pocas cuadras del puerto. Todo esto ida y vuelta les saldrá menos que la ida sola en el tren privado).

Por el tiempo que teníamos y el no querer arriesgarnos a que el tráfico nos retrase, decidimos quedarnos y, otra vez, disfrutar de las comodidades de los aeropuertos. Sinceramente esperábamos más considerando que es Sydney pero tampoco es que nos vamos a quejar: internet y duchas gratis, mucha oferta de comidas (caras pero muchas en fín). Las 8 horas y media pasaron volando y ya llegaba el momento esperado: tomar el avión rumbo a Bali. Pero todavía faltaba más.

Antes de viajar, viendo en foros y grupos de facebook, muchos viajeros nos habían alertado sobre que las aerolíneas pedían pasaje de salida de casi todos los países del sudeste asiático. Que era algo azaroso pero que sucedía y mucho durante las últimas semanas sobretodo con “Jetstar”, casualmente nuestra aerolínea. Por las dudas sacamos unos pasajes “ficticios” en GOMosafer.comuna página de compra de pasajes que te envía mail de la reserva de tu vuelo sin que pongas datos de tu tarjeta.

Después de un poco de nervios, pudimos pasar sin ningún problema. Esta vez si, por fín, llegaba el momento: ¡Nos vamos para Bali, oh oh oh oh oh!

En la espera aprovechamos el Duty Free al mango =)
En la espera aprovechamos el Duty Free al mango =)