Este será un post cortito, como nuestra estadía en el país futurista. Todos nos decían que Singapur nos iba a “flashear”, que íbamos a “flipar” como dirían nuestros amigos españoles y nosotros que no somos muy fanáticos de las ciudades tuvimos el tupe de creer que a nosotros no nos pasaría.

El primer día salimos a perdernos por la ciudad, a dejarnos sorprender y así fue. Caminamos desde nuestro hostel en la zona de Little India hacia la Bahía. Fueron unos cuantos kilómetros por un sendero rodeados de edificios vidriados, lagos y mucho verde. Un mix inusual que nos recordó muchísimo a Puerto Madero en Buenos Aires pero más grande aún y con la vuelta al mundo dándole un toque inglés. En el camino nos cruzamos con un camión que se metía al agua transformándose en barco; hoteles de lujo y autos de alta gama.

 

Para ir desde Little India hasta Marina Bay hay todo un caminito con mucho verde al lado del río =)
Para ir desde Little India hasta Marina Bay hay todo un caminito con mucho verde al lado del río =)

 

La Singapore Flyer es la noria mirador más alta del mundo
La Singapore Flyer es la noria mirador más alta del mundo

 

Llegando a la Bahía nos quedamos embobados con el entorno. Sí, era una tremenda ciudad moderna, prolija y hermosa. Uno de los puntos para fotos es donde está la Estatua de Merlion ( “mer”, que significa el mar y “lion”, león). Esta es una criatura imaginaria, con la cabeza de un león y el cuerpo de un pez. Dicen que desde allí es desde donde mejor se ve el show de luces de la noche (ahora vamos a esa parte). Después seguimos caminando hacia el Marina Bay Sands. Este edificio famoso por su estructura es enorme y cuenta con un shopping, un casino y un hotel. Desde arriba de todo se puede ver la ciudad pagando la suma de 24 dólares singapurenses pero nos dijeron que si tomas el ascensor y decis que vas al bar, consumis algo “barato” podes obtener la misma vista. No lo hicimos porque justo fue un día de desencuentros con nuestros amigos y en el horario del atardecer que tanto recomendaban, se desató una lluvia torrencial.

 

Bella ciudad ♥
Bella ciudad ♥

 

El que avisa no traiciona (?)
El que avisa no traiciona (?)

 

Un clásico: refugiarse del calor en shoppings
Un clásico: refugiarse del calor en shoppings

 

A la noche, nos quedamos a ver el show de luces y aguas danzantes (todos los días hay dos shows, uno a las 20 hs y otro 21:30). El impacto nos lo dio el entorno más que el show en si. De noche Singapur brilla y es un espectáculo por sí solo.

Cerca de este punto están los jardines que mas allá del verde, tienen por la noche árboles con  luces y ofrecen también un show.

=)
=)

 

Árboles de mentira (?) entre los jardines
Árboles de mentira (?) entre los jardines

 

El segundo día salimos a conocer Little India. Pintoresco barrio con casas de colores y olores mezclados de oferta gastronómica. Pasamos por el templo Sri Srinivasa Perumal, construído en 1855 y está dedicado a Vishnu. En él comienza el festival de Thaipusan celebrado por la comunidad tamil de Singapur. Se trata de una procesión anual en la que los devotos recorren la distancia entre el templo Sri Srinivasa Perumal en Serangoon Road y el templo Sri Thendayuthapani en Tank Road llevando estructuras de metal apoyadas en el cuerpo sin ningún tipo de protección como forma de mostrar su devoción.  El templo hinduista más importante, está cerquita pero lo estaban refaccionando, se llama Sri Veeramakaliamman y fue construido en 1881.

 

Templo
Sri Srinivasa Perumal Temple

 

Casitas de colores, Little India
Casitas de colores, Little India

Seguimos a pata, disfrutando de un tipo de arquitectura diferente a lo que vimos en Indonesia. Sin embargo, con el paso de las cuadras comenzamos a ver más y más locales chinos así que más que India parecía China (y eso que el barrio chino queda en ooootro lado, y no, no fuimos).

Little India
Little India

A la tarde estábamos tan pero tan cansados que sentimos que nos merecíamos no hacer nada de una vez después de tanto andar. Así fue. Piyama, hostel y lluvia de fondo para disfrutar de la famosa pachorra sin ningún tipo de remordimiento. Mientras tanto, nuestros amigos se habían ido a Universal (Clic acá para ver la nota de nuestra amiga Jenni).

 

Dónde estuvimos: Moni Gallery Hostel (263 Lavender St, Little India). Pagamos: 134 SGD (2 noches en una habitación para 4 personas con baño compartido. Aire acondicionado y desayuno incluido); The Hive (624 Serangoon Rd, Little India). Pagamos: 96 SGD (1 noche en una habitación para 4 personas con baño compartido. Aire acondicionado y desayuno incluido).

Qué nos encantó: la mezcla entre lo futurista y tecnológico con la naturaleza. Mucho verde, muy bien cuidado, y mucha limpieza (como no ser limpio si te multan por tirar papeles, ¿no?).

Qué no nos gustó: el precio de los hospedajes; el pensamiento conservador que tienen (pueden meterte preso por hablar mal del país).

Qué nos sorprendió: Pese a ser más caro que otros países del sudeste, viniendo desde Nueva Zelanda no nos pareció taaaan caro. Las bakerys tienen panes rellenos de todo tipo que nos salvaron almuerzos y siempre la opción de comprar en el super y cocinar en el hostel es más rentable.

 

 

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