Breve resumen de lo que fue mi experiencia viendo el partido de Los Pumas vs. All Blacks en Nueva Zelanda junto a viarios kiwis (así se denomina a los neozelandeses). Cábalas, puteadas y una pasión similar a la que tenemos en Argentina por el fútbol.

Para el desinformado, en este momento se está disputando el Mundial de rugby en Inglaterra y esto en Nueva Zelanda es todo un suceso.Tan importante se toman este campeonato que hasta cambiaron una ley.

¿Cómo es eso? Si, debido a la gran cantidad de alcohol que toman los kiwis  existe una ley que prohíbe la venta de bebidas alcoholicas en cualquier establecimiento durante las 4 y las 8 AM. Pero, durante el Mundial, todo cambiará.

¿Qúe pasó? Los partidos del Mundial, al disputarse en el Reino Unido, suelen ser en el horario en el cual rige la ley seca por lo cual, durante el transcurso de la Copa del Mundo, se podrá vender alcohol. Así de importante es este deporte.

Volviendo un poco al partido de hoy, con Caro estamos actualmente en la casa de unos granjeros, en las afueras de Whakatane. El partido entre Argentina y Nueva Zelanda sería a las 4 AM por lo cual nos invitaron a verlo con ellos, despertándonos a las 3:45. Costó pero, con café de por medio, nos levantamos.

Al llegar a la sala, nos encontramos con Cheryl y Don (la pareja de granjeros que nos hospeda) y dos amigos de ellos. Me sorprendió ver que uno tenía la camiseta de Los Pumas puesta: “Es porque siempre le llevo la contra a los All Blacks”, me dijo. Pero después me daría cuenta que no era esa la razón.

Conforme pasaba el primer tiempo, se les podía ver lo nerviosos que estaban ya que Argentina no solo les estaba dando pelea sino que estaban ganándoles y eso era algo inesperados para todos. “Cada vez que me pongo con la pierna en el sillón Argentina anota”, decía la amiga de Don y Cheryl y de inmediato cambiaba de posición.

El hombre que me recibió con la remera argentina ya se la había sacado por “el calor que le generaban los nervios del partido” pero, desde que se la había sacado, Los Pumas iban ganando por lo cual, Cheryl, Don y su mujer, lo obligaron a ponérsela de nuevo.

“Sos horrible Milner, no servís para nada”, le gritan al 14 de los All Blacks después de no poder agarrar la pelota. De repente, previo a que Sanchez patee un penal, veo a uno de ellos hacer cuernitos. ¿Estamos en Argentina?

El segundo tiempo denota el cansancio de Los Pumas y la superioridad física y técnica de Nueva Zelanda pero, pese a eso, Argentina sigue dando batalla y los fanáticos kiwis se sorprenden. “¿Mirá si nos pasa lo mismo que a Sudáfrica?” dice Cheryl, entre risas y nervios. (Sudáfrica, potencia del rugby, perdió ayer con Japón en el final). El partido sigue y Nueva Zelanda anota dos tries para la tranquilidad
de los 4 neozelandezes.

Final del partido. Nueva Zelanda gana 26 a 16 y los kiwis se relajan. “Por fin se van los nervios, fue un partido durísimo, si perdíamos no iba a trabajar”, dice Don, un poco en broma y otro poco en serio mientras deja caer un cuaderno con anotaciones. Me acerco y veo cómo tenía anotados varias opciones de resultados del partido, cada uno correspondiente a una diferente persona: Cheryl, Don, sus amigos y otros tantos nombres. Todos a favor de los All Blacks, claro.

Recién es el primer partido y ellos están confiados pero saben que, pese a ser los últimos campeones, no tienen nada asegurado ya que sus resultados en mundiales no reflejan su poderío. Por nuestra parte hoy confirmamos que, como en Argentina vivimos el fútbol, acá viven el rugby. Y como nosotros tenemos nuestras cábalas, ellos también las tienen. No importa en qué parte del mundo uno esté, el humano es
más parecido de lo que uno piensa y, como dicen Los Piojos, se necesita siempre una pasión.

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