Volver a casa: el miedo a la rutina

Se nos termina un viaje que duró más de un año y medio. Llegó el momento de volver a ¿casa? y son varios los miedos que nos – me – mueven. Es por eso que quiero escribir esto para poder descargarme y además dejar algo que, creo yo, a más de uno le ha pasado o le pasará.

No es fácil volver a casa. Uno creería que es todo reencuentros, abrazos, anécdotas y risas pero no. Con el regreso también vuelve la rutina. Esa maldita palabra que nos genera pánico, mas después de estar viviendo tanto tiempo una vida totalmente cambiante. La cual nos encanta.

En este año y medio aprendi muchas cosas pero la más importante es que por fin se qué quiero para mi vida. Pero, pese a que lo tengo bien claro y se que voy a luchar para conseguirlo, en frente tengo al monstruo llamado Buenos Aires.

Ese monstruo no viene solo en forma de ciudad. Viene en forma de rutina, en forma de «acostumbramiento», de comodidad, de seguridad. Y puede que no parezca mucho pero si hay algo que al ser humano le gusta son esas palabras.

Estos últimos meses en el Sudeste Asiático a mi en particular me movilizaron en muchos aspectos. Me conocí mucho más; pelee con varios de mis ¨demonios¨; aprendí que con muy poco se puede vivir feliz y pleno; disfruté de cosas que antes jamás hubiese pensado que iba a disfrutar; y sobre todo reconforté que quiero para mi vida y que todo eso lo quiero con Carola.

Pero el miedo a Buenos Aires está bien latente. ¿Me olvidaré de todo esto en unas semanas? ¿Caeré como tantos conocidos de nuevo en la vida de ciudad? ¿Nos comerá todos nuestros ahorros y tendremos que volver a un trabajo que poco nos gusta? ¿Será difícil estar viviendo en una ciudad que poco acepta al que está fuera del sistema?

Con Carola venimos hablando mucho pero mucho sobre este tema. Y con la fecha cada vez más cerca, los miedos se van agigantando. Pero por suerte hay una carta a favor.

Si hay algo que aprendimos en este viaje es que las oportunidades hay que tomarlas y que cuando el instinto te llama, hay que hacerle caso. Es por eso que, pese a todos los miedos que tenemos, hay una carta de salida.

Así que, a vos Carola y Agustín del futuro, si en algún momento estás en crisis capitalina, mordiéndose las uñas, sacándose las cascaritas de la cabeza sin parar, tengan en claro que siempre que le hagan caso a lo que les diga el corazón, pocas veces van a fallar. Y que este gustito por viajar ya se convirtió en un estilo de vida, al cual cada día le vamos sumando nuevos proyectos y objetivos.

Buenos Aires, la ciudad de la furia, no nos va a ganar. Hay mucho por hacer y nosotros nos acostumbramos a hacer de la ruta, nuestra rutina.

4 comentarios sobre «Volver a casa: el miedo a la rutina»

  1. Excelente Agus!!! Cuando uno ya agarró viaje, volver puede ser una oportunidad para recargarse de energías de afectos y palabras de aliento para volver a arrancar. Así que adelante, siempre va a haber buena gente que ayude en el camino como lo hicieron ustedes conmigo :-). Se puede volver a la ruta, a salir a la aventura nuevamente cuando estén preparados. Besotes gigantes y buenas rutas 😉

    1. Hola Nati!Pasa que a veces te come la rutina de la ciudad de la furia. Nos mordemos los dedos por volver a la ruta y quizás terminamos sin disfrutar tanto los momentos acá. Así que voy a tomar tu consejo: recargar energías de afectos y palabras de aliento.
      Beso enorme, disfrutá de Nueva Zelanda y del mundoooo

  2. Maldita enfermedad altamente contagiosa. Compartimos con ustedes un tren 🚂 lento y mortífero. Hoy tenemos los mismos síntomas, miedo al regreso, a la rutina y a que hacer una vez allá. Mismo monstruo, distinto nombre Mar del Plata. Muy bueno escribir el lado B de las cosas, harto de los blogs chupamedias con las frases comunes «te cambia la vida» «zona de confort», warlust (o como se escriba). Excelente discutir el lado oscuro de nuestros privilegiados viajes.

    1. Claramente chicos! Después cuesta un huevo, y hoy, a un mes y monedas de estar acá andamos más perdidos que turco en la neblina (diría mi abuela) pero tener ticket de salida nos da un respiro y cuando nos queremos hacer bollito eso nos levanta a pleno. Tenemos el privilegio de haber hecho lo que se nos cantó el culo, como ustedes y varios más. Así que pese a que volver te llena de dudas y preguntas, si liman y quieren arrancar de nuevo ya saben que no es imposible. Si vienen a Buenos Aires sale birra obligada, beso grande!!!

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