Trekking de dos días y una noche en Hsipaw

Uno de los principales objetivos que nos planteamos para Myanmar era el conocer realmente la actualidad y realidad del país. Después de 10 días y con varios intentos fallidos luego de preguntar y repreguntar sobre los militares, el gobierno, las guerras con las etnias – solo recibimos evasivas a esos temas –  llegamos a Hsipaw decididos a hacer un trekking  de dos días y una noche para visitar pueblos originarios y conocer un poco como viven en la Birmania actual.

Nos habíamos contactado con un guía local recomendado por un argentino pero estaba reservado por lo cual él nos recomendó a un amigo suyo. Tras charlar telefónica, confirmamos en encontrarnos por la mañana en nuestro hotel.

A las 8 AM Aike Thein, nuestro guía, ya se encontraba en la puerta del hotel para recibirnos y llevarnos en tuk-tuk hacia el comienzo del trekking. Aike es un birmano originario de la tribu Paulang, y hace más de 4 años que es guía. Con un muy buen inglés, nos empezó a comentar un poco el contexto histórico de las tribus Shan y la suya, las dos más cercanas a Hsipaw.

Desde un principio Aike se notó con ganas de hablar de todo, por lo cual de a poco fuimos viendo si por fin él sería quien nos saque las dudas que teníamos acerca del país.

Para empezar a entender un poco la realidad de Myanmar primero Aike Thein nos contextualizó. Este país está compuesto por más de 120 etnias, por lo cual se hablan más idiomas de los que uno se puede imaginar. Y pese a esta gran variedad de culturas y pueblos originarios, el poder se concentra en las ciudades de la gente burmesa, por lo cual son pocos los derechos y/o privilegios que tienen estas etnias, a tal punto de muchas ni siquiera tener la nacionalidad birmana, ya que deben pagar para obtenerla (¡!).

Por estas cosas y más es que en la actualidad se encuentran varios focos de conflicto a lo largo del país entre guerrillas de las etnias y las fuerzas armadas del gobierno (esas que hace tan poco conformaban una dictadura militar) por un objetivo principal: los recursos naturales. Gran parte de los conflictos actuales se producen en lugares donde se encuentran reservas enormes de petróleo, de rubí, de gas, etc. Y los pueblos originarios no quieren saber nada con que los muevan del lugar donde vivieron por generaciones y menos que menos que sea para que unos pocos se queden con los recursos de un país tan basto en ello.

Cada nueva información que nos compartía Aike nos hacía prestar más atención en él que en el paisaje, el cual era muy hermoso, sí, pero poco importaba al saber que caminábamos por lugares donde semanas atrás había sucedido enfrentamientos armados.

En el recorrido pasamos primero por las tierras pertenecientes a los Shan. Sin darnos cuenta, Aike nos haría notar más tarde que a unas personas que saludamos con tanto énfasis eran parte del ejército de esta etnia, y que tenían sus armas apoyadas en sus sillas y sus chalecos anti balas secándose al sol.

A pocos metros de ellos, una escuela repleta de niños que nos saludaban entre “Hello” y  “Masunkaaa” (hola en idioma Shan), y se acercaban corriendo a abrazarnos y pedirnos que juguemos con ellos. Nos generaba una mezcla de alegría y tristeza ver lo felices y alegres que se veían los nenes en la escuela pero al mismo tiempo pensar que no sabíamos por cuánto tiempo iban a tener la paz de ir.

Después de unas horas de caminar rodeados por cientos de campos de arroz, maíz, té y demás, llegamos a nuestro siguiente pueblo, el correspondiente a la tribu originaria de Aike Thein: los Paulang.

Esta etnia es mucho menor a la Shan – se aproxima  1 millon de Paulang contra 6 millones de Shan – y pese a eso, ha prevalecido y se ha podido defender de diferentes ataques provocados por el gobierno y por los Shan. Si bien nos sentimos seguros en cada momento ya que, como siempre nos repetía Aike, el conflicto no es con nosotros sino que entre militares y etnias, no podíamos dejar de pensar si cada persona que veíamos, cada nene y nena con el que jugábamos y saludábamos, iban a seguir vivos por mucho tiempo.

Cada nueva experiencia que teníamos, cada nueva información contada por nuestro guía, nos hacía apretar nuestros dientes, masticar y tragar una bronca enorme, por sentirnos tan tontos, tan inservibles en no poder hacer nada para ayudar a cambiar esta realidad; mientras que al mismo tiempo, nos convencíamos más y más que al menos íbamos a escribir esto, a difundirlo y a darlo a conocer a cada persona que conozcamos ya sea que venga o no a Myanmar.

Y entre tanto dolor interno, no podíamos parar de reírnos y de alegrarnos el corazón con cada persona que nos cruzábamos que nos sonreía y nos saludaba; con cada pequeñito que nos gritaba “bye bye”, que nos regalaba una sonrisa y un choque de manos.

Si estás leyéndonos y tenés ganas de ir o estás en Myanmar es porque al menos un poquito te interesa conocer a la gente del país y su realidad. Por eso es que, si eso es lo que buscas, de corazón te recomendamos que vayas a Hsipaw y que hagas un trekking por los pueblos de sus alrededores y con un guía. Porque hemos leído a bloggeros que recomiendan ir por su cuenta, pero en nuestra opinión, si de verdad querés conocer la realidad y no quedarte solo en que los birmanos son pura sonrisa, si querés saber qué más hay detrás de esa generosidad y amabilidad, contratá un guía que pueda llenarte de información y sacá tus propias conclusiones.

 

Recomendaciones: NO CONTRATES EL TREKKING DE MR. CHARLES. El dueño quiere monopolizar el negocio del trekking y eso sabemos que nunca es bueno. Contratá a un guía independiente y sobre todo buen conocedor de la zona. Nosotros fuimos con el genio de Aike Thein y lo super recomendamos.

Costo del trekking de dos días y una noche: 40 mil kyats (éramos solo nosotros dos, si son más sale más económico).

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