Todo concluye al fin [Parte II]

¿En qué nos quedamos? Ah sí. El vecino de Cheryl y Don, Kevin, apareció con una propuesta.

Para contextualizar, a Kevin lo conocimos jugando un torneo de Mini-golf en el que participamos por estar viviendo acá. Las organizadoras son Cheryl y una amiga suya de otro “barrio”. Entre las dos convocaron al menos 30 parejas que cada miércoles nos juntamos en un mini golf de Whakatane a jugar (acá es muuuy común este deporte), y en nuestro primer día, nos tocaron Kevin y su mujer como contrincantes. Ese día hablamos pavadas, y cuando nos fuimos a cenar Cheryl nos preguntó si le habíamos pedido trabajo. Un tanto descolocados, le dijimos que no nos parecía el contexto para eso, que no daba. Y ahí charla va charla viene, nos vinimos a enterar que era el dueño de la farm donde habíamos ido a ver el proceso de milking. Más verguenza aún. Jamás le agradecimos.

Al día siguiente, Don habló por teléfono con él y ya nos adelantó que iba a venir a proponernos alguna changuita. Dicho y hecho.

Nos consultó si estábamos interesados en matar teasels en sus campos. ¿Eso con qué se come? Resuuuulta que estas plantitas pinchudas, crecen en el pasto y son un tanto peligrosas para las vacas y para el negocio. Por un lado porque las pinchan y las pueden lastimar, por otro, porque cuando las distinguen eligen no comer el pasto y así van perdiendo peso y a los dueños no les conviene.

Cuestión que Kevin, nos dio un mapita de sus campos (casi todo el predio es de él, tranqui) y el cuatri. Éste tiene un contenedor donde se mezcla el “pesticida” con 50 litros de agua y conectado con una manguera lleva una pistolita donde se tira el spray que las mata (lo interesante es que solo liquida a esta planta, al pasto lo mantiene intacto). Por otra parte, a aquellos lugares a los que no podemos llegar con el cuatri por ser muy empinados etc, tenemos que ir con unas hachitas y arrancarlas.

trabajo

Los horarios los manejamos nosotros. Kevin nos dejó una planilla para llenar nuestras horas y depositó toda la confianza en nosotros, nadie nos controla ni nos dice qué hacer. Arracamos a la hora que se nos canta y salimos en cuatri desde nuestra casa paseando entre las colinas y el verde de acá.

El hecho de tener un trabajo nos obligó a negociar con Cheryl y Don un precio por la habitación, ya que no disponen de nuestro tiempo completo como lo fue en un principio. Por menos de la mitad de lo que piden en cualquier lado, seguimos durmiendo en nuestro cuarto y comiendo rico como nos tienen acostumbrados.

 

Video resumen de nuestro :

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