Sentimientos por la carne

¿Alguna vez sentiste cariño por una tira de asado? ¿Por un pechito de cerdo? ¿Por una pata de cordero? (Hablo de sentimiento real, no solo de las ganas de comerlo).

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¿Qué pasaría si esa tira, ese pechito o esa pata fueran de una vaca, un chancho y un cordero que querés? ¿Qué pasaría si vieras todo el proceso de lo que después cocinas?

Todas estas preguntas me vengo haciendo yo hace un tiempo. Y no es que surgieron de la nada. Desde hace un año que estoy en Nueva Zelanda y en ese lapso he tenido que alimentar y cuidar de vacas, ovejas, chanchos y gallinas. Y si bien siempre supe que todos eran criados con el objetivo de servir de alimento, con el tiempo me empecé a relacionar con ellos y empezó un sentimiento de culpa en mi terrible.

Carola hace un tiempo que viene queriendo dejar la carne. Claro, cómo no va a querer después de que una vaca le pidiese que le haga mimos o que una chancha se tire al piso para que la acaricies. A ella tanto no la complica como a mi.

Hay dos grandes problemas en mi mente: 1- AMO la carne; 2- Cada vez me pasa más que pienso qué animal estoy comiendo (cosa que antes no me pasaba).

Claro, cómo no me va a empezar a pasar lo segundo si le puse nombres a los chanchos, vacas y ovejas, si los mimo, les doy de comer de más para que estén felices, los pienso como mascotas y no lo son. Y, al menos con ellos, no puedo hacer nada para evitar su destino, entonces me intento convencer en que al menos mientras pueda les voy a dar una vida más feliz, cuidándolos. Pero, ¿No soy demagógico acaso, intentando borrar de mi mente su final o queriendo auto-convencerme de que por lo menos les hago un bien?

Qué se yo. Nunca en mi vida estuve tan mambeado. Hoy no considero dejar la carne, pero si entiendo que estoy siendo hipócrita si no tomo conciencia de mi contradicción de amar a los animales pero comerlos. Sabiendo que nacen para eso y todo, eh, pero igual.

Por eso me pregunto a mi y le pregunto a cualquiera: ¿Te comerías a un animal que cuidaste? ¿Qué pasaría si tuvieses que comer una tira de asado después de ver cómo lo matan? ¿No somos un poco mentirosos con nosotros mismos viendo a la carne como una simple comida, sin pensar qué era antes de terminar en nuestro plato? Creo que la gran razón de ignorar esto por tantos años es por ser un bicho de ciudad. Claro, qué contacto podés tener con un animal de campo si vivís rodeado de edificios con mascotas con collar.

Esto no es un mensaje para concientizar. No busca que nadie deje de comer carne, ni está queriendo dar una lección moral. Simplemente quería compartir mis sentimientos actuales y darme cuenta si soy el único que se toma tan a pecho esto.

2 comentarios sobre «Sentimientos por la carne»

  1. Deje de comerlos cuando todas esas preguntas se me vinieron a la cabeza. Y claro , no fue antes por ser un bicho de ciudad, con total ignorancia de lo que hay een el plato. Lo extraño es que en el momento de entender todo eso, ( De dejar de ser hipócrita je), en ese mismo momento me dio repugnancia sentir el sabor de las carne en mi boca. Automáticamente de una día para el otro sentí nauseas al intentar comerlo. Me dio asco. Me dio bronca. Me re pegó. !

    1. Hola Agus! Hace cuánto lo dejaste y qué te hizo clic para hacerlo?
      Yo desde que escribí esto intento pero se me dificulta. Creo que es un poco por eso mismo que decís: mientras no deje de ser hipócrita no voy a dejarla. Pero me cuesta, y mucho. Lo bueno es que veo a Carola y se que si ella pudo yo también tengo que poder.

      Muchas gracias por el mensaje. Saludos!

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