Qué hacer en Georgetown, la ciudad patrimonio de la humanidad

El atractivo principal de Penang es GeorgeTown, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2008 al igual que Melaka. Con mapita en mano, la recorrimos para todos lados en busca del arte callejero que llegó en el año 2012 con el proyecto llamado “Mirrors George Town”organizado por un artista lituano llamado Ernest Zacharevic. Este proyecto consiste en varios murales alrededor de la ciudad, algunos en escala real, otros 3D. Realmente vale la pena dejar las indicaciones de lado y perderse en las calles para ir descubriéndolos. Menos nombrado pero no menos lindo e interesante, el malayo Tang Mun Kian dejó su huella en la ciudad a través de varias esculturas de hierro forjado en forma de caricaturas.

Como en casi cada ciudad turística de Malasia – y del sudeste también- van a toparse con Little India, ofreciéndoles toda su variedad gastronómica, su colorido de ropas y sus tatuajes.

fuerza
Ayudando a abrir la puerta (?)

 

Pika pika chuuuuuuu
Pika pika chuuuuuuu

 

Algo que nos repetían cada vez que preguntábamos sobre Penang era sobre su comida. Para no ser menos e innovar un poco en gastronomía después de tanto «Fast food» (el temita de la comida picante en Malasia nos hizo la vida difícil) fuimos en busca de algo distinto a lo que ya habíamos visto en Malacca y Kuala Lumpur. Como fanáticos que somos de todo lo referido al helado,  fuimos a un local chino a probar unas especies de helado. Agus se pidió un «Dragon Ice Ball», un helado típico de GeorgeTown, y yo un helado que traía choclo y maní. Raros, pero para nada feos.

Dragon Ball, hay que probar todo jaja
Dragon Ice Ball, hay que probar todo jaja

 

Más arte callejero
Más arte callejero

Una actividad que no teníamos pensada pero que resultó muy informativa e interesante fue la visita a Kapitan Keling, la mezquita más grande de la ciudad. Agus estaba bastante interesado en conocer una mezquita por dentro así que entramos y, antes de que pudiésemos preguntar, dos personas nos gritaron a lo lejos un «¡Welcome, come please, come!». Bien acostumbrados al Sudeste, esperábamos que nos cobren por entrar pero no fue así. Al contrario, no solo nos dejaron pasar sino que nos dieron unas túnicas – obligatorias para ingresar – y hasta un guía personal en ingles que contestó cada pregunta que le fuimos haciendo. (Acá podés leer la experiencia completa en la mezquita).

mezquita-kapitang
Mezquita Kapitan Kintang

 

Por la noche la ciudad cambia por completo. Mesas y sillas en la calle con gente comiendo mientras a su alrededor pasan unas simpáticas ratas. Si, Georgetown está LLENO de ellas. Si no las ves, las escuchás. Aprovechando el movimiento, fuimos con nuestros amigos Toli y Lu a escucharlos cantar y tocar la guitarra para así darle cierre a una semana impensada en Penang.

 

Y así montones!
Y así montones!

 

Qué nos gustó: todo el arte callejero plegado por la ciudad y la variedad de oferta gastronómica.

Qué no nos gustó: ¡las ratas!.

Qué saber: si buscas cerveza a un buen precio debes visitar Antarabangsa Enterprise. Este lugar está un poco escondido pero a la noche está repleto de turistas. Acá ofrecen 3 latas de Hollande o de Skol por unos 10 ringgits que equivalen a poco más de 2USD. También hay otras ofertas para pispear. ¿Tentador no?.

Qué nos llamó la atención: si sos muy fanático de los gatos (animales) hay un bar/heladería donde el atractivo principal es tomar un café rodeado de ellos. El lugar se llama Penang Cat Cafe y es muy popular. Lo que sí, tengan en cuenta que además de lo que consumís te cobran una entrada. Nosotros preferimos tomar mates con los gatos de nuestros amigos en Buenos Aires jaja.

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