Qué hacer en Mandalay y sus alrededores

Al llegar a Mandalay un grupo grande de taxistas nos acorraló ofreciéndonos sus servicios. Entre el sueño y el frío que no esperábamos nos fastidiamos un poco pero al final arreglamos con uno que nos llevó a nosotros y a una pareja de españoles hacia los hoteles respectivos después de un rato de regateo.

 

Día 1

Como ya nos habíamos enterado, lo mejor de Mandalay no era Mandalay en sí, si no sus alrededores; así que al segundo día – porque el primero dormimos de lo lindo y repusimos energía- alquilamos una moto y salimos a recorrer.

Marcamos en el Maps.me algunos puntos de interés y nos mandamos. El primer lugar al que fuimos fue Mingun, para llegar allá, se cruza un puente inmenso con lindas vistas y sumale que andar en moto por Myanmar es un real aventura (imaginamos que Vietnam debe ser aún peor). Para llegar hay que bordear el Río Irawadi así que hicimos una parada técnica y aprovechamos para intercambiar sonrisas y saludos con los locales que iban a bañarse al agua.

 

El cruce de este puente para ir a Mingun es fantástico 🙂

 

Naranjuuuuuuuu

 

Después de varios kilómetros llegamos a la zona arqueológica de Mingun, donde debimos pagar una entrada de 5000 kyats. Allí visitamos la estupa incompleta Mingun Pahtodawgy conocida como Mingun Paya. Lo interesante de esta construcción, es que la empezaron en 1790 pero nunca se terminó. Hay varias teorías, pero por lo que leímos, los historiadores lo atribuyen a que se usaban muchos esclavos y mano de obra esclava que se necesitaban en otros trabajos, y cuando murió el rey Bodawpaya la terminaron de cancelar. Este proyecto era tan ambicioso, que pretendía igualar y/o superar a las Pirámides de Egipto, pero quedó finalmente quedó en los 50 metros de altura y los 72 metros de ancho. El datito de color que encontramos fue que tiene el récord mundial de ladrillos apilados en el mundo. Para darle más mística, la construcción se encuentra bastante rajada debido a un gran terremoto en 1839 y el último del 2012, por eso hay zonas a las que no se puede acceder. Al igual que cualquier zona de culto, se debe acceder descalzo y cubiertos, claro.

 

Ellos nos pidieron fotos con nosotros, y nosotros con ellos claro.

 

El segundo lugar de visita a pocas cuadras fue la Pagoda Hsinbuyme, imperdible. Tanta blancura nos recordó a Casapueblo en Punta Ballena, Uruguay. Además de ser hermosa por sí misma, tiene unas vistas preciosas. Leímos que La pagoda fue construida en memoria de la princesa Hsinbyume que murió dando a luz a su hijo muy cerca del lugar donde se ubica la Pagoda. Allá nos cruzamos con gente que nos pedía fotos, nos preguntaba cosas, y no dejaba de saludarnos y regalarnos muchísima buena energía.

El último lugar a visitar en la zona es la campana Mingun Pahtodawgyi. Data del siglo XVII y actualmente es la más grande del mundo en funcionamiento con sus 3,7 metros de altura y 90 toneladas.

Adentro de la campana. Es enorme de verdad.
Mingun Paya, la estupa incompleta

 

Más que blanco, blanco Pagoda (?)

 

El recorrido siguió hacia Sagaing Hill y Soon Oo Ponya Shin Pagoda. Con la moto cuesta arriba llegamos a esta Pagoda la cual es gratis y desde donde se puede ver una hermosa vista del cerro con sus numerosas pagodas, monasterios y centros de meditación.

El último tramo del día lo hicimos visitando Inwa, donde sabíamos que también deberíamos pagar una entrada a la zona arqueológica pero no sabemos si fue por el horario elegido o por qué, nadie nos pidió nada. Llegar a la tardecita tuvo la ventaja de que todas las estupas y las ruinas se veían con un color rojizo por la caída del sol que lo hacía aún más místico. Así que decidimos meternos con la moto por caminos que no conocíamos y aparecimos en un reloj al que lo llaman “torre de pisa” debido a que después de un terremoto en 1838, el edificio quedó inclinado. Cuando llegamos los carteles advertían que no se podía ingresar, así que solo lo visitamos por fuera.

 

Atardecer en Inwa, hermoso!

 

La torre de pisa birmana

 

Aye Myittar Myanmar Restaurant: comida tradicional birmana

Cuando ya empezó a ponerse oscuro emprendimos la aventurera vuelta en moto, con otros motociclistas que nos saludaban y nos hablaban de moto a moto entusiasmados. Para condecorar un día genial, una luna llena y enorme nos acompaño al final de la ruta todo el camino. Más tarde, fuimos al restaurante birmano «Aye Myttar Myanmar» a comer la comida típica y no les queremos mentir. La cantidad y el precio es excelente, las ensaladas son lo máximo, pero apareció nuestro enemigo del sudeste y nos reventó el estómago. Basta de picante por diooooooo.

 

Día 2

Una vez más elegimos caminar la ciudad a pie así que en este día solo nos dedicamos a darle la vuelta completa al Palacio Real. No entramos porque no quisimos pagar una entrada que sabemos que va destinada a los militares. En segundo lugar pasamos por Sandamuni Pagoda, muy bonita para pasar el rato. Por último, visitamos la Kutodaw Pagoda, con entrada gratis y para nuestra sorpresa más interesante de lo que pensamos. Allí se encuentra el libro más grande del mundo: 730 hojas y 1460 páginas. Todas grabadas en piedra, una verdadera obra de arte. Vale la pena ir y si podes, parar la oreja cuando un guía ande por ahí explicándole a turistas que pagaron jaja.

 

No le entendíamos nada al Monje pero igual caminamos con él varias cuadras meta señas jaja

 

Locales nos hicieron este arte en nuestros cachetes con thanaka

 

Nos quedó pendiente para la próxima visita el U Bein Bridge, el puente de teca más largo del mundo ubicado en Amarapura. Dicen que es muy bonito visitarlo al amanecer o al atardecer pero siempre con muchos turistas. Preferimos esquivarlo y dejarlo para otra ocasión.

 

 

Qué nos gustó: las batatas que venden en la calle son deliciosas. Ah claro, los alrededores, las pagodas y la gente también nos encantaron jaja.

Qué no nos gustó: la ciudad en sí es ruidosa, hay mucho tráfico y para cruzar la calle no pretendas que frenen por vos.

El tip: alquilarse moto y animarse a la aventura.

Dónde nos quedamos: al principio en el Fortune Hotel, el cual NO lo recomendamos. Después estuvimos en el Royal Yadanarbon. Habitación para los dos, con baño privado y desayuno buffet por 18 dólares / 25.000 Kyats. Quedaba un poco más alejado pero para nosotros eso no fue un problema. Lo recomendamos. Dirección: 89 Street, entre 22 y 23 / www.royalyadanarbonhotel.com / en Agoda lo encontramos más barato.

 

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