Langkawi: la isla del duty free y de la entrada a Tailandia

Habían pasado unas semanas desde nuestra última visita a la playa y ya la extrañábamos. Además, nuestra ilusión de conocer la parte Este de Malasia con playas de ensueño, para este entonces ya se habían diluido considerando la época de monzón (de noviembre a febrero) por aquellos pagos. Sin embargo, habíamos estado leyendo sobre una isla al norte de Malasia que nos tentó por ser la puerta de salida hacia Tailandia y por un dato no menor: ESTÁ LLENA DE DUTYS FREE.

Después de haber escuchado los problemas que generaban el cruce por algunas de las fronteras hacia al país vecino (nos han contado que piden que demuestres una cifra ilógica de dinero en efectivo solo para poder coimearte) nos pareció buena idea cruzar de Langkawi – Malasia – a Koh Lipe – isla de Tailandia.

Al llegar a nuestro hostel nos encontramos con que el dueño no tenía en realidad habitación disponible pero nos ofrecía su casa. Pensamos que era una gran idea hasta que nos tiró el precio que estaba lejos de lo que pretendíamos gastar. Finalmente, considerando que ya se había hecho muy tarde, aceptamos ir a su hogar que lo mejor era que quedaba en pleno Pantai Cenang, una de las zonas más turísticas de la isla.

El primer día en la isla lo usamos para caminar, chusmear los locales y visitar la playa cercana que no nos deslumbró – pero el clima medio nublado tampoco ayudaba-. La isla se encuentra repleta de locales de reflexología y todo tipo de masajes, oferta gastronómica de la más variada y los ya mencionados dutys free. La bebida alcohólica y los chocolates estaban a precios rebajadísimos. Si no fuese porque nos quedaba mucho de viaje nos hubiésemos llenado las mochilas de vicios glotones jaja.

 

El día no acompañó
El día no acompañó

El segundo día alquilamos motos y nos fuimos a darle la vuelta a la isla. Los caminos eran preciosos. Repletos de verde, monitos al costado de la ruta y caminos en buen estado. Primero fuimos hacia Datai Beach donde viví un momento muy pudoroso con muchos adolescentes malayos a mi alrededor sacándose selfies mientras Agus y los chicos se cagaban de risa desde el mar. La playa es bonita, no muy grande, pero está bien para darse un refresco.

La segunda parada fue en Tanjung Rhu, una playa preciosa, enorme para caminarla de un lado a otro y con muy poca gente. Encima la marea bajó y se podía ir caminando hacia los islotes que quedaban a unos cuantos metros de la orilla. Más que recomendada.

Datai Beach: Chiquita pero linda playita para visitar
Datai Beach: Chiquita pero linda playita para visitar

 

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Tanjung Rhu: Moises abriendo el mar

 

Novios y damas de honor haciendo el book del casorio
Novios y damas de honor haciendo el book del casorio

Por último pasamos por el Night Market de Kuha donde comimos super rico y barato. Eso si, abunda lo frito. Panza llena, corazón contento. Mejor manera de terminar el día imposible.

Uno de los postres del mercado de Kuha

 

La mejor opción es andar en moto por la isla =)
La mejor opción es andar en moto por la isla =)

El último día lo dedicamos exclusivamente a relajarnos, nos dimos el gusto de hacernos reflexología (me desarmo de solo acordarme jaja) y de conseguir un regalo para el amigo invisible que habíamos propuesto para navidad. Como era de esperarse no aguantamos hasta el 25 y abrimos los regalitos esa misma noche sumado a la gran sorpresa: habíamos conseguido un Fernet Branca en Langkawi! Otra cosa que pretendíamos guardar y que casi que murió por completo esa misma noche entre charlas y brindis.

Los gustos hay que dárselos en vida
Los gustos hay que dárselos en vida
Encontramos Ferneeeeeeeet, motivo para celebrar

Si están de paso por Malasia rumbo a Tailandia – o al revés – o quieren comprarse muchas cosas a un muy buen precio, Langkawi es una isla que no se pueden perder.

 

Cómo llegamos: Viajamos en Ferry desde Penang hacia Langkawi por 70 ringgit cada uno (16 USD). El viaje duró mucho más de lo estimado, alrededor de unas 4 horas.

Qué nos gustó: Encontrar un Fernet más barato que en Argentina (a ¡12 dólares americanos!)! Los buenos precios en los dutys frees. Ah, sí, también la playa Tanjung Rhu. Hacer reflexología, la cual nos costó 25 ringitt ( 6 USD)

Qué no nos gustó: los pocos cestos de basura. Es en realidad una constante en casi todo el sudeste pero en esta isla casi que no vimos ni uno.

Qué saber: no hay ni Uber ni Grab en esta isla, y los taxistas realmente cuestan bastante! Lo mejor es alquilarse una moto que rondan los 30 Ringgit por día ( 7 USD aprox ) y la nafta es económica, por lo que van a poder recorrer toda la isla sin problemas y a su ritmo.

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