Buscando la Oportunidad Oportuna

No importaba la edad, no importaba la profesión. No importaban los empleos, ni los bienes materiales. Solo tenían un sueño, y no hubo mayor prioridad que salir a cumplirlo. Tres historias diferentes que siguen un mismo fin: dejar todo por viajar concretando sus proyectos.

 

LOS QUE PRENDEN MOTORES (https://kombipalnorte.com/

“Van a hacer lo que todos alguna vez quisimos hacer”; “Boludo, ¿vos estás loco?”, “¿De qué van a vivir?”, “Seguro que te perdés algún casamiento”; “Los entiendo tanto”, fueron algunas de las reacciones del entorno de Lucila y Nicolás. Los dos tienen 26 años y comparten su pasión por viajar y sacar fotos. Ella es periodista, él ingeniero industrial, y ambos están a punto de arrancar la aventura de sus vidas.

La historia comenzó hace un año y medio después de unas vacaciones en Perú en las que volvieron con muchas ganas de seguir viajando pero de una forma distinta. “Empezamos a pensar qué nos gustaría hacer, dónde ir y cómo. Así fue que decidimos comprar la combi a la que llamamos Dora y va a ser nuestro transporte y hogar por los próximos años. La restauramos y la transformamos de un furgón a una casita rodante. ¡Después de mucho trabajo, Dora está lista para salir!”, cuentan entusiasmados.

https://kombipalnorte.com/

Pero el viaje tiene condimentos que lo harán más que especial. El plan será viajar por las ciudades y pueblos de América para conocer a sus personajes conectando sus culturas. “Mientras viajamos, llevamos a las escuelas experimentos científicos para que los chicos puedan interactuar y descubrir cómo la ciencia se relaciona con la vida cotidiana. Buscamos incentivar la creatividad y la expresión de los chicos en espacios formales de educación”, explican.

La fecha de salida desde Buenos Aires será el 10/08/2014 y empezarán a subir para recorrer el norte de Argentina, cruzar a Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y de ahí pa’l Norte. El recorrido será armado durante el viaje, a medida que conozcan gente y reciban sugerencias e invitaciones, financiando su proyecto con ahorros, y venta de artesanías y postales.

Mientras se preparan y ultiman los detalles buscan desligarse de fechas de vuelta, esas que tanto necesitan los que viven en rutinas: “Nos gustaría llegar a Alaska, pero como dicen por ahí…La felicidad es el camino, no el destino”.

 


LOS QUE ANDAN RODANDO (http://www.kombirutera.com.ar/)

La Kombi Rutera es el viaje de Maru y Martín a bordo de una camioneta VW modelo 83 llamada HuellaUn camino desde Argentina a México (ida y vuelta) haciendo radio en el camino. “Es un viaje personal, de descubrimiento, conocimiento, aprendizajes, que decidimos compartir haciendo programas de radio y abriendo una página web, donde invitamos a más gente a viajar con nosotros. De esta manera podemos dar a conocer las diferentes culturas, tradiciones, personas, comidas, bebidas, lugares y experiencias que vamos viviendo”, cuentan los chicos desde México.

El sueño de estos jóvenes periodistas y productores de radio y tv, oriundos de Capital Federal, ya lleva recorridos 13 países y todavía recuerdan sus antecedentes trotamundos: “Siempre nos gustó viajar y admirábamos a aquellos que hacían de eso una forma de vivir. Al principio nos íbamos de vacaciones 10, 15 a los sumo 20 días. En el 2009 juntamos vacaciones en el trabajo y viajamos por 2 meses a Europa. Un año después redoblamos la apuesta, pedimos licencia por 6 meses en las radios donde estábamos trabajando, y seguimos conociendo Europa del Este, algo de África y bastante de Asia”. Fue después de este viaje que sus cabezas hicieron un clic y la idea nació: “Nos surgieron muchas ganas de conocer nuestro continente, así que a la vuelta comenzamos a buscar información y nos encontramos con muchos viajeros recorriendo Latinoamérica en combi, moto, bicicleta, a dedo y nos dijimos `si otros pueden ¿por qué no vamos a poder nosotros?’ ”.

La combi atrae mucho a la gente y los ayuda a entablar relación. Por eso, ambos aseguran que lo más lindo del viaje es hacerse amigos más allá de compartir una hora, un día o una semana. “En el mundo hay más gente buena que mala, personas que siempre están para ayudarte, solamente que los malos suelen tener más prensa porque tristemente existe un morbo que hace que vendan más las malas noticias”, asegura Maru y destaca como uno de los mejores momentos del viaje la última Nochebuena: “La pasamos en un Cuartel de Bomberos y salimos con Huella a repartir regalos de Navidad que habíamos recolectado con donaciones que la gente nos dio en el camino. Fue precioso”.  

La experiencia les indica que uno puede proyectar pero el futuro se va construyendo sobre la marcha y todo va cambiando, incluso ellos y sus elecciones. Lo que tienen claro es que, de instalarse, les gustaría vivir alejados de la gran ciudad, en contacto con la naturaleza y sin tanto cemento y contaminación: “Queremos tener un lugarcito para recibir viajeros y de alguna manera retribuir todo el agradecimiento que sentimos por quienes nos recibieron durante éste viaje y también agrandar la familia, pero eso sí, nunca dejar de viajar”.


LOS QUE FUERON, VOLVIERON Y VUELVEN AL CAMINO RECARGADOS (http://magiaenelcamino.com.ar/)

Dino tiene 43 años y es ingeniero en sistemas, pero desde el 2010 cambió su título por “viajero” y “mago”. Aldana tiene 38, y formalmente es profesora de geografía social, periodista y editora, ahora se dedica a escribir y fotografiar. Están juntos desde 1999  pero fue diez años después que decidieron darle un vuelco a su vida.

“Todo comenzó en 2009 cuando decidimos dejar todo lo que teníamos y hacíamos para salir a cumplir un sueño: conocer el mundo a través de su gente y viajar sin fecha de retorno”, recuerda Aldana. A raíz de esto surgió “Magia en el Camino” que como ellos describen es un estilo de vida, un blog de viajes y un proyecto educativo y mágico por el mundo.

El proyecto educativo-mágico tuvo su semilla en unas escuelas rurales de Brasil que visitaron a los cuatro días de haber salido de Buenos Aires. “Formalmente empezó en Venezuela, duró seis meses por Sudamérica -que viajamos a dedo desde Venezuela a la Argentina- y después lo llevamos a distintas provincias del país y a África”, relatan.

Desde el 2010, recorrieron Brasil, Holanda, Polonia, Letonia, Vietnam, Tailandia, Mozambique y muchos lugares más. Aseguran sin embargo, que hacer magia en África fue una de las mejores experiencias: “Allá la magia es magia y la recepción fue espectacular. Sentir que podíamos arrancar sonrisas con el solo hecho de pararnos en una esquina y que muchos chicos se acerquen para vernos fue hermoso”, aseveran y agregan: La incertidumbre de viajar a dedo también es una de las mejores experiencias. Son las mejores maneras de ver más de cerca cómo viven las personas del lugar y cuáles son sus realidades.  No sabés quién te levantará, hasta dónde te llevará o qué puede salir de ese conocimiento mutuo”.

Después del primer viaje de 18 meses decidieron volver porque Aldana necesitaba estar cerca de sus afectos. “Dino no quería volver pero yo sí. Lo necesitaba. Pero no por mucho tiempo. Sabía que era un volver para luego seguir”, explica ella. Como la idea de continuar con el proyecto seguía latente, volvieron al ruedo pero con otro ritmo.

La vida te cambia de un día para el otro, y en el 2013 “quedaron embarazados”. Hace seis meses llegó Tahiel (su nombre significa hombre libre en mapuche) pero la llegada del nuevo integrante no modificó sus planes: “La idea es seguir de a tres. Un Magia en el Camino recargado. Vamos a ser una familia viajera. Primero pensamos hacer un viaje por el país y, el año que viene, tenemos pensado viajar a otros países. No sabemos bien a dónde, pero la idea es retomar nuestra vida viajera”, aseguran felices.

Mientras se acoplan a la vida de padres comenzaron a escribir su primer libro sobre sus travesías. Al ser un proyecto independiente será vendido por internet y presentado en distintas provincias para poder financiarse y de esta manera no darle fin a un sueño que ahora será de a tres. Por su parte, Aldana y Dino insisten: “¡Dejen de lado los miedos y salgan a la ruta! Realizar alguna experiencia de este tipo le da al viaje y a la vida un significado diferente”. Por mi parte, les voy a hacer caso.

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