Buceo en Myanmar

Desde que llegué al Sudeste Asiático que empecé a tomarle el gusto al buceo. Después de nuestra primera experiencia buceando en Indonesia  me había quedado con ganas de más. Habíamos llegado a Tailandia y el curso de buceo lo tenía en mente pero por falta de tiempo no se pudo dar. Se acercaba Myanmar y de curioso se me ocurrió buscar si existía el buceo en esas tierras ya que de por si las playas son poco promocionadas así que no era ilógico que aún no tengan escuelas de buceo.

Para mi sorpresa, encontré varias pero una en especial fue la que me convenció y por la cual definimos ir a Ngwe Saung. Así fue como me contacté con Myanmar Dive Center y quedé en bucear con ellos – elegí el paquete «discovering» con dos buceos incluidos – mientras que Carola se había decidido a hacer snorkel.

Nos pasaron a buscar a las 8:0 AM por nuestro hotel y partimos rumbo a la playa.  Junto conmigo harían buceo un alemán, un chino y un instructor birmano que hace años trabaja en Malasia. Al llegar al bote, tanto a mi como al alemán nos sorprendió un poco la condición en la que estaba. Un poco deteriorado y con un motor muy pequeño, nos dimos cuenta que el viaje hacia el lugar donde bucearíamos iba a ser más largo de lo que pensábamos.

Uno de los lugares donde hicimos buceo y snorkel.

 

La Carola

Después de más de media hora de viaje, llegamos a destino y empezaron algunas dudas ya que nadie me había dicho con quién iría ni me habían preguntado por mi experiencia (tengan en cuenta que al no tener el curso de buceo hecho, yo no puedo bucear a más de 10 metros y que siempre tengo que ir acompañado de un experto). Justo antes de saltar al agua, el instructor birmano que venía por primera vez junto a nosotros, se me acercó y me preguntó un poco sobre mi experiencia. ¿Él era instructor de la empresa? ¿No era uno más de nosotros? Sin ganas de fastidiarme, no hice muchas preguntas y salté junto a él en nuestro primer destino.

La visibilidad era bastante buena, sumado a que había un sol enorme iluminando, hacía que el mar se viera perfecto. Pese a esto, ahí no había tanta vida marítima. Si bien vimos un par de cardúmenes no había mucho más. Es cierto que yo siempre espero ver tortugas, pero tenía en claro que este no sería el lugar.

Al subir, vi que Carola estaba con cara fastidiosa arriba del barco. Por el fuerte movimiento del mar y la corriente, casi que no pudo hacer snorkel y subió a los 5 minutos. Por suerte, el almuerzo llegó (dos sandwitches de atún bien abundantes con fruta y agua) y nos relajó un poco.

En la segunda parada todo mejoró. Pude hablar con el instructor real, salí a bucear con él y Carola disfrutó del snorkel en un agua tan claro como la que tuvimos en Indonesia.  Si bien tampoco pude ver tanta vida marítima grande (si, mis expectativas son altas, lo admito) si pude ver mucha más variedad de peces, langostas, camarones y otros.

El hombre rana (?)

En conclusión. Recomiendo hacer buceo en Myanmar, sobre todo porque es un lugar poco explorado aún. Yo creo que, al no tener al instructor principal, me perdí de cosas mejores. Mi consejo sería que lo hagan sin dudar, sobre todo si tienen el curso hecho, pero siempre y cuando vayan con alguien que conozca bien los mejores lugares para bucear.

Con quién lo hicimos: Myanmar Dive Center. Son muy copados y buena gente. Se nota que recién están empezando así que los malos momentos uno los toma con más calma ya que no son de mala leche sino que de inexperiencia. Contactomyanmardivecenter@gmail.com

Cuánto nos costó: un día completo con dos inmersiones, traslado ida y vuelta al hotel más almuerzo, fruta y agua, me salió 120 USD mientras que lo mismo para Caro pero de Snorkel salió 25 USD aunque no nos lo terminaron cobrando por los inconvenientes.

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